La cocina de Costa de Marfil es rica y variada, reflejando la diversidad cultural y étnica del país. Con una combinación de influencias indígenas y extranjeras, los platos típicos de Costa de Marfil ofrecen una experiencia culinaria única. En este artículo, te presentaremos seis deliciosos platos que debes probar durante tu visita a este hermoso país de África Occidental.

  1. Fufu y Soupe Kandja: El fufu es uno de los platos más emblemáticos de Costa de Marfil. Se trata de una masa espesa hecha de yuca o ñame, cocida y luego machacada hasta obtener una consistencia suave. Se sirve con la Soupe Kandja, una deliciosa sopa preparada con carne de res, pescado, verduras y especias. El fufu se sumerge en la sopa antes de ser consumido, creando una combinación de sabores exquisita.
  2. Attiéké con Pescado Braisé: El attiéké es un plato a base de sémola de yuca fermentada, similar al couscous. Se sirve con pescado braisé, que es pescado a la parrilla marinado con especias y hierbas locales. El attiéké es ligero y esponjoso, mientras que el pescado braisé está lleno de sabor y se deshace en la boca. Esta combinación es muy popular en Costa de Marfil y es una opción deliciosa para los amantes de los mariscos.
  3. Alloco: El alloco es un plato de acompañamiento muy común en Costa de Marfil. Consiste en plátanos fritos cortados en rodajas y se sirve caliente. Los plátanos son dorados y crujientes por fuera, mientras que por dentro son suaves y dulces. El alloco se puede disfrutar solo como aperitivo o como guarnición junto con otros platos principales, como el pescado o el pollo.
  4. Sauce Graine: El sauce graine es una salsa espesa y sabrosa hecha con semillas de palma, carne de res o pescado, verduras y especias. Es un plato muy apreciado en Costa de Marfil y se sirve con arroz o fufu. La salsa tiene un sabor único y rico debido a las semillas de palma, que le dan un toque ligeramente afrutado. El sauce graine es una deliciosa muestra de la cocina local.
  5. Kedjenou: El kedjenou es un plato tradicional de guiso hecho con pollo (aunque también se puede preparar con carne de res o cabra), tomates, pimientos, cebollas y una variedad de especias. La carne se cocina a fuego lento en una olla de barro sellada para retener los sabores y los jugos. El resultado es una carne tierna y jugosa impregnada de los aromas y sabores de las especias. El kedjenou se sirve generalmente con arroz y es una opción deliciosa para los amantes de los guisos.