La gastronomía de Guinea Ecuatorial refleja la rica diversidad cultural y étnica de este país africano. Con influencias de las etnias Fang, Bubi y Ndowe, entre otras, la cocina ecuatoguineana se caracteriza por el uso de ingredientes frescos y sabores intensos. En este artículo, te presentaremos cinco platos típicos de Guinea Ecuatorial que no puedes dejar de probar.

  1. Salsa de cacahuete con pollo: Este plato emblemático de Guinea Ecuatorial combina el sabor suave y cremoso de la salsa de cacahuete con trozos tiernos de pollo. La salsa se prepara con cacahuetes molidos, tomate, cebolla, ajo y especias como el pimiento y el jengibre. Se sirve acompañado de fufu (un tipo de masa de mandioca) o arroz blanco, y su delicioso sabor y textura te conquistarán.
  2. Ndolé: El ndolé es una especialidad de la etnia Duala. Se trata de un guiso hecho a base de hojas de ndolé, que son amargas y se parecen a las espinacas. Se cocinan con carne de cerdo, pescado o gambas, y se sirve con una salsa espesa de maní y especias. Este plato es un verdadero deleite para los amantes de los sabores fuertes y contrastantes.
  3. Bocadillos de plátano frito: Los bocadillos de plátano frito son una delicia típica de Guinea Ecuatorial. Se trata de plátanos maduros cortados en rodajas y fritos hasta que estén dorados y crujientes. Se sirven como acompañamiento o como aperitivo, y son irresistibles gracias a su sabor dulce y textura crujiente. Se pueden disfrutar solos o con una salsa picante para realzar su sabor.
  4. Mokpokpo: El mokpokpo es un guiso tradicional de la etnia Bubi. Se prepara con pescado fresco, plátano macho, hojas de ñame y diversas verduras. Se sazona con especias como el azafrán y se cocina lentamente para lograr un sabor intenso. Este plato es una verdadera explosión de sabores y representa la esencia de la cocina tradicional de Guinea Ecuatorial.
  5. Bollo de cangrejo: El bollo de cangrejo es un plato icónico de la región costera de Guinea Ecuatorial. Se elabora con una mezcla de carne de cangrejo fresca, cebolla, tomate y especias, envuelta en hojas de plátano y cocida al vapor. El resultado es un bollo suave y aromático que combina a la perfección el sabor del mar con los ingredientes locales. Se puede disfrutar como aperitivo o como parte de un plato principal.