Ingredientes:

  • Plátanos maduros (preferiblemente en el punto en que la cáscara esté amarilla con manchas negras)
  • Aceite vegetal o aceite de coco (suficiente para freír)
  • Sal (opcional, al gusto)

Instrucciones:

  1. Comienza por pelar los plátanos maduros. Puedes hacerlo cortando ambos extremos del plátano y luego haciendo un corte a lo largo de la cáscara. Retira la cáscara y corta los plátanos en rodajas diagonales de aproximadamente 1 cm de grosor.
  2. En una sartén grande, calienta suficiente aceite vegetal o aceite de coco a fuego medio-alto. Asegúrate de que haya suficiente aceite para cubrir las rodajas de plátano cuando las agregues a la sartén.
  3. Cuando el aceite esté caliente, coloca las rodajas de plátano en la sartén en una sola capa, sin amontonarlas. Puedes freírlos en lotes si es necesario.
  4. Fríe los plátanos durante unos minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes. Utiliza unas pinzas para voltear las rodajas y asegurarte de que se cocinen de manera uniforme.
  5. Una vez que los plátanos estén dorados, retíralos de la sartén y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Esto ayudará a mantenerlos crujientes.
  6. Si deseas, puedes espolvorear un poco de sal sobre los plátanos fritos mientras aún estén calientes. Esto resaltará su sabor natural, pero es completamente opcional.
  7. Repite el proceso con las rodajas de plátano restantes hasta que hayas frito todas.
  8. Sirve los plátanos fritos como guarnición o como snack. Son deliciosos por sí solos, pero también se pueden servir con salsas o acompañamientos de tu elección, como salsa de ajo, ketchup, mayonesa o cualquier otra salsa que te guste.